Archivo Fotográfico

Historia del Museo

El Museo Histórico Nacional es heredero de un conjunto de iniciativas impulsadas en el siglo XIX y principios del siglo XX que buscaban dar a conocer, la historia y el patrimonio cultural de la república que comenzaba a forjarse.

La primera iniciativa para formar un Museo Nacional la realizó Bernardo O’Higgins, dando origen en 1830 al Museo Nacional, institución que reunió las primeras colecciones históricas del país.

En 1874, en el castillo Hidalgo, ubicado sobre la cara norte del cerro Santa Lucía, se instaló el nuevo Museo Histórico, creado a partir de algunas donaciones de los objetos que formaron parte de la Exposición del Coloniaje, por iniciativa del intendente de Santiago Benjamín Vicuña Mackenna.

Tras la muerte de Vicuña Mackenna, en 1886, el museo del cerro comenzó a declinar de tal forma que sus colecciones empezaron a dispersarse entre las reparticiones públicas.

Durante la primera década del siglo XX Luis Montt Montt, entonces Director de la Biblioteca Nacional, propuso organizar una nueva exhibición histórica, con motivo de las celebraciones que se avecindaban, y aunque éste murió repentinamente a fines de 1909, el interés por esta nueva exposición motivó a otros intelectuales que continuaron con este propósito. Así, para las celebraciones del Centenario la exposición se inauguró en la antigua mansión de la familia Urmeneta, con un número de objetos mucho mayor al exhibido en la exposición del coloniaje y contando con un gran éxito de público.

Todo ello motivó a los organizadores a solicitar al gobierno la firma del decreto que crearía al Museo Histórico Nacional. El 2 de mayo de 1911, el presidente Ramón Barros Luco emitió un decreto que determinó la creación del Museo Histórico Nacional, del cual fue su primer director Joaquín Figueroa Larraín.

El Museo pasó a reunir algunas de las colecciones históricas que se encontraban dispersas en el Museo Nacional, el Museo Histórico del cerro Santa Lucía, el Museo Militar y luego del Museo de Etnología y Antropología.

Pese a sus abundantes y valiosas colecciones, el Museo Histórico Nacional nunca pudo exhibirlas de manera conjunta, fundamentalmente por razones de espacio físico. En un primer momento ocupó algunas dependencias del Palacio de Bellas Artes y más tarde otras que eran parte de la Biblioteca Nacional.

La necesidad por parte del Museo de contar con un edificio que fuese sede permanente para la exhibición y resguardo de las colecciones, hizo que hacia 1977 los responsables de la institución pusieran sus ojos en el antiguo edificio de la Real Audiencia, en la Plaza de Armas. Para ello fue necesario reconstruir el palacio, tarea que se desarrolló entre 1978 y 1982. De esta forma, en septiembre de 1982, fue inaugurado el Palacio de la Real Audiencia como la nueva sede del Museo Histórico Nacional.

Historia del Archivo

La Colección de Fotografía del Museo Histórico Nacional se formó en 1978 con la organización y documentación de los originales que conservaba el Museo, entre los que se contaban fotografías del doctor Aureliano Oyarzún y los Álbumes de la Guerra del Pacífico provenientes del Museo Militar.

Luego, gracias a una campaña de donación difundida por diversos medios de comunicación, el Museo logró reunir cerca de 70.000 fotografías.

La realización de exposiciones de fotografía patrimonial y la investigación en torno a fotógrafos chilenos de los siglos XIX y XX, motivó la donación de numerosos archivos como los de Einar Altschwager, Marcos Chamudes, René Combeau, Foto Mattern, Roberto Gerstmann, Ignacio Hochhäusler, Alfredo Molina La Hitte, Félix Rubio y Mario Vargas Rosas, entre otros. También se recibió la donación fotográfica de la Revista Zig-Zag, y la colección de diapositivas de la década de 1960 aportada por Karl Kindell. Con estos aportes, las imágenes albergadas en el Museo abarcan desde 1845, con los primeros daguerrotipistas y primeros fotógrafos itinerantes hasta nuestros días, con archivos de prensa y particulares que reflejan la vida social y política de nuestro país.

Mediante la política de acopio de colecciones se han adquirido importantes colecciones como la de Luis Ladrón de Guevara correspondiente al registro de importantes fotografías sobre el progreso industrial de nuestro país.

En la actualidad, el Museo posee una de las colecciones fotográficas más grandes y ricas del país, compuesta por más de docientas mil piezas, las que se encuentran almacenadas según estándares internacionales en dos depósitos con control de temperatura y humedad. Cada pieza está conservada en materiales libres de ácido, y ubicada en muebles especiales. La colección fotográfica se encuentra agrupada según técnica y formato, destacándose las fotografías de estuche, placas y negativos, diapositivas, postales fotográficas e impresas, fotografías en color, copias en blanco y negro, muchas de ellas reunidas en álbumes y fotografía digital.

Este archivo reúne materiales fotográficos que representan la creación de fotógrafos nacionales y extranjeros, desde los inicios de la fotografía en Chile, hasta la actualidad. Las fotografías acopiadas por el Archivo Fotográfico del Museo Histórico Nacional se caracterizan por ser representativas del país en cuanto a su evolución histórica, cultural, social, humana, tecnológica, estética, en relación a sus costumbres y a todo nuestro patrimonio nacional.

El museo difunde este patrimonio visual a través de la digitalización del material fotográfico patrimonial y actualmente se ponen a disposición del público, alrededor de cuarenta mil imágenes, que pueden ser vistas y adquiridas en el sitio de Fotografía Patrimonial. En la actualidad, el Museo continúa ampliando esta colección de fotografías patrimoniales gracias a los rescates fotográficos, la donación de fondos a través de particulares y una meticulosa política de adquisiciones que procura complementar los fondos existentes.